INFIERNOS

        

               

                     INFIERNOS

EXTIENDE la noche su colcha oscura,

terror en la pupila del ciervo

que galopa sin rumbo entre peñascos.

 

Terror, olvido en las vacías aguas de Caronte,

diluida la memoria en el transcurso,

mientras el lago de los cisnes negros

canta melodías grises a las sombras.

 

Me derrumba el cansancio de los árboles,

la noche de mi mente ignorada,

mi nada que diluye en pesadilla

la cumbre inalcanzable de una estrella.

 

Interrogar a las rocas

el misterio de su tiempo anciano,

interrogar por la inocencia a una niña

que jugaba a la comba en las aceras,

y excluidos de la luz,

–resplandor del conocimiento–

volver mudos los ojos

al abismo de los peces abisales.

 

           “Al encuentro”

Rocío Oviedo y Pérez de Tudela

 

      Ir al índice del libro

Close