EL ALMA

        

 

               EL ALMA

EL alma,

si es que existe en las noches de vacío,

cuando duele repleta de materia.

 
El alma, si es que se resquebraja

y silencia los sonidos profundos de mar.

 

El alma, si, aturdida de incapacidad,

aún permanece en mi cuerpo colapsado,

si es que aún quiere quedarse

a hacerme un rato compañía…

 
El alma, bajo el casco de esos caballos

verdinegros, indiferentes, pisoteada,

alumbrada por el caracol de la luna

a sus espaldas.

 

El alma, hacia tanta belleza apetecida,

se me ha dormido, acosada de cuerpo,

entre los brazos.

“Al encuentro”

Rocío Oviedo y Pérez de Tudela

 

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