LA MUERTE

          LA MUERTE

 

LA muerte es la paz de la nostalgia

y tiene sabor a guinda amanecida.

 

Un día yo caminé por sus pasos,

me acerqué a su voz de distancias

y regresé por mi amor a las caricias.

 

La muerte tiene ojos de túnel

y luz difusa al fond0

–soledad nazarena de manzana recién nacida

que ignora su escondido surgir del árbol–

 

La muerte tiene una manta de estrellas

para navegar en los pies de polvo,

la muerte tiene sonrisa serena

y añoranza de lugar perdido.

 

Por ti cobra sentido el muladar

y los labios sangrientos de los niños,

y los seres marchitos y olvidados

que envuelven el dolor en caramelo.

 

Por tí se pueblan los árboles

con mariposas de invierno

y amanece a plenitud la noche.

 

Me quedaré muda y estática

si no sé cantar tu nombre.

 

                                          “Al encuentro”

Rocío Oviedo y Pérez de Tudela

 

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