COMPAÑERO

 

   

    COMPAÑERO

 

SOMOS espirales de sombra

en las fauces sangrientas de los perros.

Somos una huella en el tiempo,

miseria apenas de la nada,

sombra del agua en el vacío.

 

Llévame en la cruz de Tus brazos,

amor de lejanía,

para hacer soñar a las estrellas

la línea inmensa del abismo.

 

Llévame, Señor, en Tu cartera,

llévame, ilusión de las horas,

en la línea abierta de Tus ojos,

en el rincón de Tu universo.

 

 

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