EXISTENCIA

 

 

        EXISTENCIA

 

MI grito herido de incertidumbre

necesita Tu sombra difusa y esparcida

Tus dedos, vigilantes de penumbra

en los cuatro costados del universo.

Necesito en la raíz de las caídas,

Tu madero cercano, liberador de abismos.

Vacío de praderas blancas a la luz de la luna,

susurro de Tu voz en la serenidad de la noche,

que alcanza el temblor salpicado de las olas.

 

Murmullo del universo

que esparce su saber en la inocencia.

 

Qué puedes esperar del que no te busca,

del que se aleja por los caminos del desconcierto.

Con el amor y la muerte compañeros, 

arrastrando las riendas en el polvo,

bajo el casco de las yeguas que se creyeron victoriosas…

 

Observar las hojas desprendidas del tronco,

muertas en la gravedad de la tierra,

las alas dobladas de dolor en la cartera,

y admirar a los ángeles blancos que ascienden

en los círculos plateados de la luna.

 

“Al encuentro”

Rocío Oviedo y Pérez de Tudela

 

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