MARÍA

 
 

            MARÍA

 

SI el viento me trajera la voz de una ilusión,

si lograras convencerme, rosa de sabiduría,

de la nada de mi nostalgia,

del sinsentido de buscar al rey amor cada mañana.

 

Si yo pudiera moldearme a tu medida,

alcanzar el alero de tu ventana.

Si me salvara el deber cumplido de tantos días,

si olvidara el cuchillo del dolor en la penumbra.

 

Si alcanzara la luz del infinito,

el rastro de tu aroma que abre las puertas de la dicha,

reiría a la luz de la mañana

y enredaría mi cuerpo en el trabajo

y ocuparía mis horas en la entrega hasta morir.

 

“Al encuentro”

Rocío Oviedo y Pérez de Tudela

 

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