CANTAR DE MIO CID

 

CANTAR DE MIO CID

ANÓNIMO

CANTAR PRIMERO

De los sos ojos tan fuertemientre llorando,
tornava la cabeça e estávalos catando.
Vio puertas abiertas e uços sin cañados,
alcándaras vazías, sin pielles e sin mantos,
 e sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiró mio Cid, ca mucho avié grandes cuidados,
fabló mio Cid bien e tan mesurado:

—¡Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto!
¡Esto me an buelto mios enemigos malos!—

 Allí piensan de aguijar, allí sueltan las riendas.
A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra
e entrando a Burgos oviéronla siniestra.
Meció mio Cid los ombros e engrameó la tiesta:
—¡Albricia, Álbar Fáñez, ca echados somos de tierra!—

 Mio Cid Ruy Díaz por Burgos entró,
en su conpaña sessaenta pendones.

Conbusco iremos todos, Cid, por yermos e por poblados,
 ca nunca vos fallesceremos en cuanto seamos bivos e sanos,
conbusco despenderemos las mulas e los cavallos
e aun demás los averes e los paños,
siempre vos serviremos commo leales amigos e vasallos.
Lo que dixo Álvar Fáñez todos lo otorgaron;
 mucho gradesció mio Cid cuanto allí fue razonado.
Mio Cid movió de Vivar pora Burgos adeliñado.
Cuando dexó sus palacios sin gente e deseredados,
de los sos ojos tan fuertemientre llorando,
tornava la cabeça e estávalos catando.

(…)